Exfoliante natural: Se utiliza en mascarillas faciales y corporales para exfoliar la piel de forma suave, eliminando las células muertas y dejándola más suave y luminosa.
Tratamiento para pieles sensibles: La arcilla blanca es ideal para personas con piel sensible o propensa a alergias, ya que tiene una acción más suave en comparación con otros tipos de arcilla.
Reducción de la inflamación y enrojecimiento: Ayuda a calmar la piel irritada o inflamada, por lo que es útil en casos de quemaduras leves, picaduras de insectos, y enrojecimiento.
Absorción de impurezas: La arcilla blanca absorbe el exceso de grasa y las toxinas, lo que la hace beneficiosa para tratar el acné y otros problemas cutáneos.
.Cataplasmas: Se utiliza en forma de cataplasma para aliviar dolores musculares, articulares o de las articulaciones, como en casos de artritis o dolores relacionados con la actividad física intensa. La arcilla blanca tiene propiedades antiinflamatorias y refrescantes que pueden ayudar a reducir la hinchazón y la incomodidad.